Pérdida de grasa
«He perdido peso otras veces. El problema no fue perderlo, fue sostenerlo.»
Se construye alrededor de tus horarios y tu cocina, para que siga en pie en el mes ocho.
Ver el programa →Aquí primero se mira cómo te mueves. Luego se decide qué haces.
Desde los 16, comenzó a dominar su propio cuerpo. Hoy acompaña a personas en Las Merindades que apostaron por su salud, con cabeza. Ninguna empezó por una tabla.
No son valores de marca. Son las cinco reglas que deciden qué se hace contigo cada semana.
La primera sesión es una lectura: cómo apoyas, dónde pierdes rango, qué compensa tu cadera cuando te agachas.
Un movimiento mal ejecutado no es el mismo movimiento con menos resultado: es otro movimiento, y suele cobrarse la diferencia.
Nadie te va a prometer una fecha. Se ajusta la carga a la semana que tienes, no la semana al plan.
Se te va a pedir esfuerzo real. Nunca a costa de tu salud, ni con gritos, ni con culpa.
Si no sabes para qué sirve el ejercicio que estás haciendo, tarde o temprano lo dejas.
Cinco situaciones reales con las que empieza la gente aquí. Busca la tuya: el programa no lo eliges por nombre, lo eliges porque te reconoces.
«He perdido peso otras veces. El problema no fue perderlo, fue sostenerlo.»
Se construye alrededor de tus horarios y tu cocina, para que siga en pie en el mes ocho.
Ver el programa →«Entreno cuando puedo, no cuando toca. Y así nunca llega el mes en que se nota.»
Rutina simple, pensada para que sobreviva a una semana mala, no solo a una buena.
Ver el programa →«Me dieron el alta, pero yo todavía no me fío de esa rodilla.»
Se recupera confianza en el movimiento, no solo rango articular.
Ver el programa →«Me cansa lo que antes hacía sin pensar: levantarme del sofá, cargar la compra, bajar al pueblo.»
Ver el programa →«Nadie me explicó qué puedo exigirle a mi cuerpo después del parto, así que no me atrevo con nada.»
Ver el programa →Cuéntamelo en la evaluación inicial. De ahí sale el punto de partida, no de esta lista.
Reserva 45 min →
«El dolor no es ruido de fondo: es la información más precisa que me vas a dar en toda la sesión.»— Juan Carlos Taibo
Antes de ponerte un solo ejercicio, mira cómo te mueves de verdad — no cómo crees que te mueves. Lo que otros pasan por alto, aquí es el punto de partida.
Cambiar un hábito de años cuesta — la motivación no siempre aparece cuando toca, y entre la semana 4 y la 8 es donde casi todo el mundo lo deja. Con alguien que hace seguimiento real, eso deja de depender solo de ti.
Cinco fases. La cuarta es la que decide si esto se sostiene, y es la que casi nadie diseña.
45 min. Se lee tu movimiento y se escucha tu semana real.
Un plan escrito para tu punto de partida, no para tu objetivo final.
Sesiones presenciales con corrección técnica en cada repetición.
Entre la semana 4 y la 8 se abandona en cualquier otro sitio. Aquí está previsto.
Se sube el techo cuando el cuerpo lo permite, no cuando lo pide el calendario.
45 min. Se lee tu movimiento y se escucha tu semana real.
Un plan escrito para tu punto de partida, no para tu objetivo final.
Sesiones presenciales con corrección técnica en cada repetición.
Entre la semana 4 y la 8 se abandona en cualquier otro sitio. Aquí está previsto.
Se sube el techo cuando el cuerpo lo permite, no cuando lo pide el calendario.
Nerea llegó sin rutina ni estructura, y con la sensación de haber empezado ya demasiadas veces. Un año después, el cambio no se mide solo en el físico — se mide en la constancia que consiguió sostener.
Arriba eliges con quién y cómo empiezas. Aquí no eliges nada: entras por tu objetivo a los ejercicios y artículos y lees lo que quieras, sin reservar ni dejar el correo.
La evaluación inicial es una conversación y una lectura de tu movimiento. De ahí sale el plan, no antes.